domingo, 22 de febrero de 2009

Nietzsche y su "antimoral".



En este post, tan sólo escribo unas breves reflexiones sobre el pensamiento de Nietzsche. No soy ningún especialista en el tema, estas palabras son recuerdos de mis clases de filosofía de bachillerato (las cuáles recuerdo con mucho cariño) corroboradas por la experiencia del día a día. Mi intención con este artículo es abrir un pequeño debate y que comentemos experiencias que hayamos tenido y que antes hayan sido "predichas" por este sabio.

Por ejemplo, cuando representamos la obra de teatro Jacques y su amo de Milán Kundera (obra que fue dirigida por Marc y muy bien por cierto) se insistía permanentemente en la idea del todo se repite. Y es que nuestras vidas no son sino variaciones de vidas pasadas, lo que sentimos, experimentamos o aprendemos ya se ha producido en otra persona. Nietzsche llamaba a esto el eterno retorno, todo es una vuelta al pasado, no hay nada nuevo bajo las estrellas. No sé si Nietzsche fue el primero en dar una visión más contemporánea de esta idea, pero sí al menos el más reconocido.


Otra idea muy interesante es la moral del superhombre. El superhombre es ese ser humano que es capaz de vivir sin tener ningún valor en la vida, es decir que se caracteriza por su antimoralidad y eso le convierte en un superhombre, en una persona que está por encima del hombre de su época anclado en los valores de negación de la realidad, como creer en Dios o en una vida mejor después de la muerte. Este hombre o esta mujer "superiores" son capaces de negar cualquier moral, cualquier valor, aceptando que la vida está vacía en esencia y que todo está sometido al relativismo. Por ejemplo, el ser humano que Nietzsche proyectaba negaba de un valor esencial de la cultura europea, me refiero a Dios. Y al negar la importancia de Dios, este ser humano desprecia por ende la única vía de consuelo o salvación aceptando la vida y su esencial nihilismo. De aquí que la más radical afirmación fuese la famosa Dios ha muerto.


Hasta aquí llegan mis reflexiones que espero os sirvan de algo. Si algún filosófo lee este post que no dude en hacerme llegar sus comentarios, los leeré encantado.

2 comentarios:

Marc Costa i Sitjà dijo...

Recuerdo con mucho cariño yo también Jose las clases de filosofía en el Bachillerato, pero no sólo eso, recuerdo perfectamente el día que nos introdujeron a Nietzche, mi profesor (que luego se convertiría gracias a nuestra estrecha relación en el "culpable" de la publicación de mi libro) nos dejó un par de textos por leer. Y recuerdo cuánto me impactaron.

Sus ideas eran de la forma en que las percibe un niño de 17 años, algo que ya había pensado, que ya conocía. Si no recuerdo mal, la idea del Eterno Retorno, pertenece en primer lugar a Heráclito (sé que podría mirarlo en Wikipedia pero da igual), Nietzche la retomó, el siguiente paso de Nietzche fue declarar que el primer culpable de todo era Sócrates, y que ahí vino "El Nacimiento de la Tragedia". A partir de la filosofía que construye ese hombre el resto es la creación de Diós por el hombre, la invención de la moral, hasta que el llega y con su "martillo nihilista" nos pone a todos en evidencia, que hay que estar "más allá del bien y del mal" y que tenemos que sufrir las tres transformaciones para finalmente enfrentarnos al dragon en cuyas escamas nos reflejamos para llegar a ser "superhombres" cuya esencia es la que tu bien describes.

Jacques y su amo son víctimas del mundo de antes de Nietzsche; ellos aún no lo han leído, y por ello, vagan perdidos. Mi querido Jacques.

José Luis Díaz dijo...

Jacques y su amo, vagan perdidos por la ciudad sin rumbo apartente, miran los escaparates y sonríen al paso de una bella dama. Y el mundo gira, gira, y Jacques y su amo siguen perdidos hasta que el mundo les encuentra...

Gracias mi buen amigo