viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Vacaciones? Sí, Gracias.

Uno se acostumbra a la buena vida, es decir a las vacaciones, es como no sé un sueño reparador después de un día largo y agotador.

Debo confesar como débil pecador que he disfrutado de unas vacaciones aberrantes en cuanto a tiempo se refiere, prácticamente dos meses, en mi vida había soñado algo semejante, pues ya ves paradojas del destino, no obstante como aquel que se resiste a despertarse de un plácido sueño, me da pereza volver a la rutina diaria de siempre, será el tan hablado síndrome post vacacional...?, quizás, pero la realidad es implacable y como quien no quiere te sumerge en sus aguas y o bien sigues la corriente y sobrevives o bien te ahogas en el primer rápido.



Por que será, que la gran mayoría de la gente, cuando vuelve de este período tiene en mente cambiar costumbres o iniciar nuevas actividades ?.

Unos empezarán un curso de no se qué, otros al gimnasio, otros la colección de fascículos “x”, y quien más y quien menos se propone algo parecido, que tendrán que ver pues las vacaciones en estos digamos..., estados de ánimo, ganas de renovarse a la vuelta, si al final nadie y prácticamente nada de lo propuesto concluirá felizmente, un tanto por ciento muy elevado se quedará sólo en el camino de las buenas intenciones y poca cosa mas, pues la rutina y la cruda realidad diaria les devorará nuevamente las ansias de cambio.

He podido observar y constatar (en un pueblo costero de arraigada fama y de alta concentración turística) que una gran mayoría, no parece que esté o disfrute de unas vacaciones placenteras, semblantes de “úlcera de estómago” en infinidad de sitios y lugares (terrazas, bares, restaurantes, supermercados, espectáculos al aire libre), en determinadas ocasiones, educación, amabilidad y cultura brillando por su ausencia, ya no te digo de las colas y aglomeraciones que se forman y la agresividad contenida que denotan algunos personajes, que descargan disimuladamente y otras veces no tanto, en sus cónyuges o hijos, sencillamente es una lástima, es un desperdicio.

Como no puedes disfrutar de un período por el cual la tranquilidad, el romper con la rutina de siempre y la relajación es imprescindible para pasártelo bien, unos comprando el periódico para estar informados, no perdiéndose el partido amistoso de fútbol, las revistas del corazón por doquier, otros en la playa devorando las revistas de pasatiempos, otros en centros comerciales de compras compulsivas, en vacaciones...? para que...?, pues vaya manera de desperdiciar el tiempo de ocio, haciendo lo mismo o quizás peor, de todo lo que puedes hacer durante el resto del año, sencillamente incomprensible.

Probablemente, sea un bicho raro, pero para mi las vacaciones son vacaciones, no necesito ver la televisión, ni llevar reloj, ni móvil, ni revisar mi correo electrónico, me importa un pimiento los titulares de las noticias i/o los periódicos, estar al día de la actualidad, preocuparme de que tiempo hará mañana, el partido de fútbol, voy a condicionar mi tiempo de ocio para sentarme delante de una TV, ni hablar, horarios, los que mande el cuerpo y nada más, para que, que si desayunas o almuerzas tarde.?, quien tiene que seguir unas pautas establecidas.?, las vacaciones son pues para eso, para hacer lo que quieres cuando te apetezca y romper con lo cotidiano, sin depender de lo que habitualmente dependes durante prácticamente todo el año.

Procuremos pues ser felices en vacaciones, no está mal apearse de tanto en cuanto, “el senderismo social” todavía es posible y créanme es un ejercicio altamente saludable y del todo recomendable.

7 comentarios:

Noe Domènech* dijo...

Muchas veces he pensado sobre ello y es verdad, en una sociedad tan marcada es difícil retomar las necesidades primarias biológicas básicas con las cuales nacemos como duermo cuando quiero, como cuando quiero, voy al baño cuanado lo necesito, etc. Tan corrompidos estamos los adultos que llegar y retomar este punto se nos hace hasta antinatural, cuando sería quizás todo lo contrario. Triste pero cierto.
Mucha suerte DaVinci

José Luis Díaz dijo...

Muy interesante este post DaVinci. Comparto contigo lo de que las vacaciones más que unas vacaciones es casi un dejar temporalmente de ir al trabajo o estudios. Hace unos años(antes de entrar en mi querida escuela)me pasaba las vacaciones en una aldea de Galicia de donde es mi padre y donde tenemos una casa. Y al volver tenia la sensacion de haber estado en una isla aislado del mundo y su ruido y suciedad.
1 saludo!

Marc Costa i Sitjà dijo...

Vacaciones, ¿qué son las vacaciones?

jimcueva dijo...

jajaja, Vacaciones son las que me quiero tomar porque ya me canse de trabajar, jajajaja, xD!

Saludos amigo!!!!!!!! ;)

Marc Costa i Sitjà dijo...

jejeje Buena @Jim, la verdad es que DaVinci tiene toda la razón del mundo; poca gente se toma unas reales vacaciones, por así decirlo.

DaVinci dijo...

@Noe: Pequeños gestos, grandes cambios "querer es poder", aplicable a casi todo, depende claro está de nosotros mismos, suerte también y procura ser razonablemente feliz.
@José Luis: Más claro el agua (de manantial por supuesto), sabes de que va el desconectar temporalmente, pues en definitiva la esencia de las vacaciones debería ser un largo y profundo "paréntesis" de lo habitual, yo si pudiera a Galicia me iba ya.¡ uf y como se come allí...¡ ;), saludos¡¡.
@Marc: Vacaciones = Ocio, a continuación, breve tratado del ocio.
El verdadero significado de ocio

Todos entendemos por ’ocioso’, una persona floja. Sin embargo, el término ’ocio’ no siempre fue una palabra negativa, se deriva etimológicamente del latín ’otium’.

Cicerón consideraba como propias del ocio las actividades que reunían estas cualidades: ser voluntarias, creadoras y gratas para el hombre. Un sociólogo de nuestro tiempo, Duzamedier, define el ’ocio’ de la siguiente manera: ’el conjunto de operaciones a las que el individuo puede dedicarse voluntariamente, sea para descansar o para divertirse, o para desarrollar su información o su formación desinteresada; su voluntaria participación social o su libre capacidad creadora; cuando se ha liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales’.

La noción de ocio se opone a la de ’negocio’ (negación del ocio). Negocio es toda ocupación que persigue, de manera inmediata, un provecho material. El ocio, por el contrario, no pretende una utilidad práctica, busca únicamente disfrutar con el ejercicio de una actividad.

El significado de las vacaciones o del ocio, ha variado a lo largo de la historia. En un tiempo esta palabra en Grecia tuvo un sentido claramente positivo. Así Aristóteles decía: ’trabajemos para tener ocio’, es decir, para poder dedicarnos libremente a aquellas ocupaciones que nos gustan y suponen el despliegue y desarrollo de nuestro espíritu.

Fue el principio de la Edad Moderna cuando se entendió el ocio como algo negativo: pasividad, pereza...

Y es así como actualmente mucho demos esta connotación a las vacaciones.

Son muchas las oportunidades que se nos presentan para vacacionar de una manera saludable y no es necesario el hacer un gasto excesivo para lograrlo.

Pues ya sabes a tomarte más tarde o más temprano unas vacaciones como es debido caramba.¡¡¡.
Apa siau.¡.
@Jimcueva: Pues ya sabes a disfrutarlas..............¡¡¡
Saludos.... ;).

DaVinci dijo...
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