lunes, 27 de julio de 2009

Reflexiones Crepusculares

Por motivos digamos “circunstanciales”, uno se encuentra en un pequeño pueblo al suroeste de la península, limítrofe con Portugal, L 38º 08.328’ W 6º 41.247’, donde el sol se pone entre una hora/hora y media después de lo que habitualmente y en esta época del año ,estoy acostumbrado.


Es curioso pero en estos lares, uno tiene la sensación de que el tiempo se expande, será quizás la ubicación lejos de las grandes urbes, el ritmo de vida de los lugareños, la siesta obligada después del almuerzo, la falta (voluntaria) de: ver la televisión, la costumbre de leer la prensa diaria, el uso del móvil y obviamente la conexión permanente a la banda ancha y casi casi de no llevar el reloj de pulsera.

Aquí, la gente te conoce y tú los conoces a ellos, llaman a la puerta y cuando te das cuenta ya los tienes plantados en la cocina o el comedor, a mi me sorprendió pero por lo que parece (aquí es costumbre) es lo habitual, te vienen a saludar, hablar y compartir a veces sus anhelos e inquietudes, como no, la calle siempre y puerta por puerta, como centro de reunión social, quien lo diría a estas alturas, los niños lo mismo, juegan como antaño en la calle y siempre de una casa a otra sin distinción.

Uno se da cuenta, de que existe otro mundo detrás de la TDT, de los ordenadores, de las consolas de juegos, de las actividades extra escolares de manual psicopedagógico, de los juegos aburridos , de la publicidad, etc., desde mi punto de vista, para un niño es mucho mas enriquecedor el juego en la calle y el contacto social del entorno (amigos, padres, abuelos, diversas generaciones al unísono) y que para pasárselo bien, no piden, no echan en falta y no necesitan prácticamente nada, ni un juguete, ni el último juego de la Wii, ni ver Disney Channel, sólo la imaginación y el ambiente de verano que aquí se vive a diario.


Es francamente bucólico, ir a la plaza mayor (donde se encuentra la Iglesia y el Ayuntamiento) y sentarse en un banco con el portátil a cuestas y conectarte a la wifi publica del ente local y venga todos a navegar, (la conexión aunque lenta es efectiva), la miríada de portátiles (básicamente gente joven) es significativa y a la vez curiosa, vamos que es como navegar en comuna.

El entorno para que decir más, unos treinta y tantos grados al atardecer y como testigos a parte de las golondrinas a punto de retirarse y los murciélagos recién salidos de sus cobijos, las cigüeñas y sus retoños con sus miradas tranquilas y placenteras en los más de ocho nidos que alberga la iglesia, son de esas escenas y situaciones, de un encanto único y singular (entre el crepúsculo y la entrada de la noche) que a uno no se le olvidan y que por su especial puesta en escena, calan en el archivo permanente de la memoria.

En fin, durante estas semanas estaré poco activo en lo que a posts se refiere, pero sinceramente creo que hay que aprovechar las circunstancias enriquecedoras que te brinda este cambio radical de ambiente y vivirlas intensamente, pues al fin y al cabo la vida se trata de esto no, de vivir el presente en toda su amplitud.

5 comentarios:

Noe Domènech* dijo...

La verdad es que sí, pero actualmente dentro de nuestra burbuja de sociedad de estrés, quizás, o al menos hablo por mi, esta tranquilidad de reflexión crepuscular me acabaría atacando los nervios...aunque sí es verdad que encontrarse uno mismo es de valientes, no siempre es fácil y estos lugares te ayudan a ello; me quedo con tu última frase. Que acabes de pasar unas buenas vacaciones

DaVinci dijo...

Muchas gracias Noe, sería deseable y muy recomendable, que de vez en cuando nos tomáramos un respiro y rompieramos temporalmente con la rutina diaria a la que estamos inmersos y esclavizadamente acostumbrados.

Digamos, que es como abrir un paréntesis personal, el cual nos abre una visión diáfana y sin interferencias de nuestro entorno
habitual.

Para no hacerme pesado, pues el tema da para mucho, felices vacaciones también y recuerda si puedes tomate un respiro, sentarte temporalmente en el apeadero tiene su recompensa.

Marc Costa i Sitjà dijo...

Chapeaux, fantàstic, a punt d'obrir una bitàcora :) m'has de dir que et sembla el disseny d'Alter Ego, no sé si deixar-ho així o no, gran artícle, dels que com saps, m'agraden a mí.

Una abraçada molt forta.

DaVinci dijo...

Hi Marc,

Thank you so much, no ni hà per tant.¡, el disseny em sembla bé i encertat, de fet "contra gustos no hay disputas", de ben segur que ni han d'altres que també doneríen el "pego" tu mateix.

Apa ens veurem, demà m'en vaig a Portugal a menjar "arrós caldoso" i pot ser també bacallá.

Ens parlarem. Apa siau.¡

Marc Costa i Sitjà dijo...

:), a veure quan parlem per telf, no pateixis pel tema que jo també pago.

Passi-ho bé i records a la família, abraçades i petons.