miércoles, 30 de septiembre de 2009

Psicología humanista.

Entre otras, una de mis preferidas.

12 comentarios:

Marc Costa i Sitjà dijo...

Muy buena, no sabía que existía tal psicología y menos si se practicaba; en el mundo hay muchos más clientes de los que tendimos a pensar; al menos en España, creo que una inmensa mayoría de la población debería pasar por un "psicólogo", yo incluido, lo que pasa es que tenemos unos tabúes tan grandes y unos prejuicios históricos tan grandes que seguimos creyendo que ir al psicólogo es "para locos"... que triste.

José Luis Díaz dijo...

Muy interesante esta entrada, me ha gustado sobre todo cuando habla de entender a las personas como clientes y no como pacientes. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Marc. Como dijo el oráculo de Delfos "conócete a ti mismo"

DaVinci dijo...

@Marc: Me sobran los comentarios, tu lo has dicho.

@José Luis: Efectivamente, los asiduos o esporádicos, (depende) contertulianos de los psicólogos deben ser considerados como clientes, nunca como pacientes¡.

Paciente: Quien es o va a ser reconocido médicamente, enfermo que sigue un tratamiento respecto al médico.

Cliente: Persona que utiliza los servicios de un profesional o empresa.

Venga Saludos.....;).

Noe Domènech* dijo...

Muy interesante.

Иbah dijo...

Esta corriente es la más cercana a mi visión personal de la psicología. Desde luego, lo que no podré aceptar nunca es que se quiera convertir a los psicólogos en científicos que quieran entender al ser humano a base de experimentos de laboratorio.

Hay que empatizar con la otra persona, conocer su forma de vida, sus pensamientos, sus pulsiones, sus anhelos, sus complejos y todo lo que, unido a su historia personal y a su entorno social, cultural, etcétera, hacen ese "todo" que hay que tener en cuenta a la hora de querer "comprender" lo que le ocurre.

Lo que pasa es que esto es muy difícil. Es más rápido darle cuatro "métodos", tres "lugares comunes" y recetarle algo.

Disiento con vosotros en el término "clientes". Diga lo que diga el diccionario, esa palabra nunca tendrá para mí una connotación que no sea la capitalista. Y, el capitalismo y su símbolo principal, el dinero, es algo (parte de un proceso, probablemente) que no produce positividad (ni fluidez, ni acercamiento, ni paz interior alguna) más allá de satisfacer las necesidades básicas del hombre, lo que desde luego no lo justifica como método de dicho suministro básico. Todo lo que proporciona a partir de esa base es perjudicial o potencialmente perjudicial.

Y los ejemplos son innumerables. Y la discusión, si nos vamos por esos derroteros, admito que muy larga. Posiblemente demasiado sin el cara a cara, cerveza, y más de "dos tardes".

Me llama la atención que durante la historia más o menos reciente, menos "hombre" o "ser humano", que por lo visto expresa algo que agota comenzar siquiera a abarcar, se han utilizado todo tipo de nominaciones: esclavo, liberto, siervo, ciudadano, comsumidor, cliente y un montón más que me dejo por ahí.

La cuestión es compartimentar, para que nos sea más cómodo entender algo. Con lo cual no entendemos nada de nada. Porque nada es entendible por separado, de forma aislada, obviamente.

Saludos

Иbah dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
DaVinci dijo...

@Noe: Tema interesantísimo, pero cualquiera se atreve a iniciar otro hilo al respecto, para eso ya tenemos a Ruth, espero y supongo, esperamos todos sus posts con impaciencia.....;).

@Nabh (Iván): Como es habitual en tus comentarios, no te falta razón y muy interesante la perspectiva desde la cual analizas el término, pero ya ves nos faltaria el "face to face" y las "birras", quien sabe. quizás algún día?.,

Bien, el término cliente, semánticamente puede inducir a lo que tú muy bien comentas, pero en este contexto, más bien digamos que se incide básicamente en diferenciar a drede de que, la persona o sujeto que acude a un psicólogo no tiene porqué considerarse un enfermo, si no todo lo contrario (con sus matices, obviamente).

Es decir, desterrar de una vez por todas la negación o vergüenza social que puede producir voy o tengo cita con el psicólogo.

Como comprenderás, no es lo mismo decir: tengo cita con el oftalmólogo, cardiólogo, etc., que tengo cita con el psicólogo, erroneámente la cultura popular y como muy bien comenta Marc, asocia que el asiduo al psicólogo, es un sujeto quizás emocionalmente inestable, loco, flojo, débil de carácter, y yo que se que más.

En definitiva que acudir a un buen psicólogo tendría que ser de lo más normal, o acaso los deportistas de élite sometidos habitualmente a una fuerte presión no usan de sus servicios?...

Termino porque como me anime no terminamos, venga saludos.....;).

DaVinci dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marc Costa i Sitjà dijo...

Concuerdo con todo, pero (ya sé que ahora es tarde y es fácil decirlo), cuando leí el término "cliente" tuve un pensamiento muy cercano al de @Nbah, a pesar de que claro está, no tan elaborado; fue una especie de presunción que liego olvidé porque no quería entrar en discusiones terminológicas conmigo mismo, en cualquier caso, este blog nuestro cada día me emociona más!

Anticipo un cambio de diseño en unos días! Ya estoy arto de este, algo parecido a Alter Ego supongo.

Иbah dijo...

Entiendo DaVinci la pretensión al utilizar el término...

Dicho lo cual... No tengo ningún problema en decir que el que acude a un psicólogo, psiquiatra o psicoanalista está enfermo. Así lo consideré yo en su día.

Estar "enfermo", la "enfermedad", es consustancial a la vida; es más, lo normal, lo diario, en el cuerpo humano es la enfermedad. Lo que ocurre es que nuestro consciente, al no experimentar/ver signos internos/externos que le hagan pensar que lo está, considera que lo "normal" es estar sano y pletórico... Pero la salud es una "ilusión", un sueño, uno más. En mi opinión. De ahí, por cierto, que cuando hay signos claros para el consciente de enfermedad, añadamos a lo que nos ocurre físicamente una angustia mental... que no hace más que agravar la situación. Tenemos una "cultura de la salud" en el sentido de considerar que ese estado existe realmente. Quizás deberíamos tener una "cultura de la enfermedad". Sería más realista.

Efectivamente, socialmente todavía hay mucha tontería con esto de ir al psicólogo; pero como yo soy partidario de decir las cosas como son y dejar de tratar a la gente como si fuesen niños de teta (actitud que se está extendiendo como la peste en la Edad Media), prefiero -personalmente- no evitar la consideración de que el que visita a un especialista (esta palabra no me gusta nada) tiene una patología, está enfermo.

Y claro, volveríamos a lo anterior... porque si lo común es la enfermedad y no la salud, mentalmente la batalla suele ser continua (porque nos agarramos a todo con tal de no ser nosotros mismos, entre otras cosas), por lo tanto, "lo normal" sería visitar a los psicos. Tela.

Hace unos días vi una entrevista a Julio Caro Baroja (sobrino de...). En un momento dado decía que él, que había tenido siempre mala salud (aquí se referiría a la que he llamado enfermedad "consciente"), había -posiblemente- sufrido menos por esa “convivencia continua”, y que los "saludables", ante ciertos tragos, se desmoronaban de lo lindo...

Resumiendo (sí, sé que soy un liante)y bajo mi punto de vista:
La enfermedad es algo natural, normal y fetén; así que no hay que disimularla. De este modo, le irán dando a la "cultura popular", a la "negación" y a la "vergüenza social" que, efectivamente, se producen.

Si nos pasamos la vida a remolque de los que pretenden esconder, disimular, reprimir, ocultar, etcétera, lo humano que hay en cada uno de nosotros, no haremos más que agrandar el pastelón mental que ya tenemos y que hace tiempo que es inmedible.

Saludos y perdón por extenderme.

Marc Costa i Sitjà dijo...

Me gustaría tener que perdonarte cada vez que comentas :) Se está muy bien escondido, caliente y nutrido, detrás de las formas.

Por supuesto, uno no puede esperar que la sociedad cambie. Así que, muy al pesar de lo verdadero y lo coherente al mundo, si bien suscribo TODO lo que has dicho, eso no significa que si queremos llegar a la raíz del problema, no convenga primero pasar "el primer" estado, el de la negación dentro de la forma, y espetarle a la gente que no, que no están enfermo y que por ello no hay vergüenza en acudir al especialista, ya si eso, después, les decimos que realmente estaban enfermos, pero "¿no se encuentra acaso ahora mejor?" y entonces contarle que empiece por favor, a ser un tanto más honesto consigo mismo.

Gracias Nbah.

Ruth Vázquez dijo...

Para Maslow y para muchos psicologos, sobre todo los sociales, lo importante en la psicologia es el refuerzo social, aquellas "pistas" que nos da la gente sobre nosotros mismos que nos suben la autoestima y que nos hacen tirar hacia adelante cuando no podemos solos.

Me alegro que os guste la psicologia humanista. Es mi favorita ;)