domingo, 6 de diciembre de 2009

Canción del marinero


Entre noches olvidadas, mece el péndulo del destino.
Siento tu ausencia en las húmedas paredes,
reflejo de un sueño manifiesto del alma.

Las hojas verdes tornan su color
en un viraje hacia la melancolía,
quizá caigan con el hielo de mi aliento,
o quizá navegen en el céfiro neblino,
quizá se depositen en tus cabellos
llevándote mi presencia oculta
en los recobecos de tu mente, y...
quizá me encuentres allí, al doblar
la esquina de la soledad, al entrar
en la calle del amor.
Allí, acurrucado, temeroso de la oscuridad sucia
esperando la luz de tu mirada,
faro del marinero perdido
que un día hizo de la mar su casa
y rema y rema sin final,
cubriendo las aguas de senderos imaginarios,
de mil posilbilidades errantes.

A lo lejos vuelve a salir el sol
con su jugetona luz blanca,
figuras danzantes bailan en la popa
y entonces me doy cuenta:
Noto que te noto,
siento que te siento

5 comentarios:

Noe Domènech* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Noe Domènech* dijo...

Para los marineros perdidos!

Me emborraché de ti, de libertad,
de agua serena
la marea me ha llamado
ya me voy
Soy marino y poeta
soy un beso sin puerto
soy amor marinero, adiós

Pablo Abraira

José Luis Díaz dijo...

Pablo Abraira, otro marinero.
Gracias por el mini poema noe! :)

Marc Costa i Sitjà dijo...

Muy bueno José, ¿lo musicamos?

José Luis Díaz dijo...

Adelante!