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domingo, 15 de noviembre de 2009

"El Mal de la Joventut" de F. Bruckner


O lo que es lo mismo, "El Mal de la Joventud", sólo que esta vez el visionado fue en Barcelona, en la moderna y acojedora Sala Muntaner, en catalán claro.

De forma sintética definimos la obra como (cito): "El mal de la joventut es la historia de unos estudiantes de medicina que viven juntos en una casa en Viena, justo después de la I Guerra Mundial. Se encuentran a un paso de la vida adulta de un país, golpeado por la derrota de una guerra y donde se confrontan las ganas de superarse, con el ambiente pesimista y decepcionante de la Alemania de la posguerra."

A veces creo que hay que aproximarse a ciertas representaciones (teatrales), con los deberes hechos: contextualizarse, saber, saber lo que se va a ver; normalmente en el teatro bueno bueno, en ese que no se ve en las principales salas de las capitales con rosas, luces y guirnaldas, muchas veces cosas tan sencillas como el plano escénico o el contexto espacio-temporal no están nada claros; y poco se hace para evidenciarlo: si el texto lo hace mínimamente bien, y si no, pues también ¿Qué sucede entonces?

Pues que "no te enteras". Y luego siempre podemos tirar del Eufemismo "El texto es complicado". Dando eso por supuesto, cómo ya dije en las críticas que hice de Beckett, lo que nos queda es valorar las actuaciones, los actores, y cómo en este caso es además el principal motivo por el que fui a ver la obra (una amiga mía actuaba), por ello empezaré.

SUBLIME, todos, todos y cada uno de ellos; del que lleva des de la infancia en el arte escénico (Bernat Quintana) hasta la que termina de salir del Institut Nacional del Teatre (Mireia Illamola); la desnudez con la que se nos presentan ya des del principio: los actores están en el escenario según nos sentamos en las butacas y la inexistencia de bambalinas; los actores son espectadores de ellos mismos durante la actuación, junto con la ligereza de vestuario y la corredera de faltas expone como jamás había visto expuestos a unos actores frente a su público, olé director, señor Oriol Tarrason.


Por lo que se refiere a la obra; eso es algo más complicado, el "texto es difícil"; al principio cuesta entrar en contexto; yo no sabía nada de aquello de que estábamos después de la Gran Guerra así que en mi imaginación, el hecho de que hubiera 3 chicas estudiando medicina me trasladaba si no a la contemporaneidad a la modernidad; eso me perdió cuando entró una sirvienta, un escritorio rococó y algún iluso que se pretendía ganar la vida con la literatura; de hecho jamás llegué a situarme (para que engañarme); la soltadura de grandes sentencias de la vida (que intentaba relacionar con el devenir de la historia) era constante; cosa que me hizo perder cuánto más; así como el deseo del suicido y el devenir de la historia en ese sentido... algo que sin duda; de la mano del principio de la obra; estudiantes que en un principio pretendían salvar vidas; dispuestos a quitársela; quizá ese sería uno de los pocos puntazos que no se me escaparon para comprender el qué, poruqé, cómo, cuánto: La voluntad del autor Ferdinand Bruckner, de 22 años que quería reflejar la decadencia espiritual de la Alemania entreguerral; la turbulencia interna de unos estudiantes de medicina que no tienen dicha ni provecho, que pierden la perspectiva en una sociedad desgarrada y desgarradora; autodestruyéndose y destruyendo; chicas que estudian pero que se prostituyen se enlesbianan; un espectáulo que nos avisa de que la juventud tuvo un mal, y estuvo perdida.

Os la recomiendo, ahora ya, que estáis avisados; entradas. Hasta finales de noviembre.

domingo, 11 de octubre de 2009

HOY NO ME PUEDO LEVANTAR


En los últimos años Madrid y Barcelona se han convertido en las ciudades españolas y quizás también europeas, donde se celebran los grandes espectáculos y especialmente musicales.

Esta vez he tenido la gran oportunidad de asistir al musical de HOY NO ME PUEDO LEVANTAR basado en los éxitos del grupo Mecano tan conocido, sobre todo en los años 80 y que ha llegado a tantas generaciones como la mía.

Como todo el mundo sabe Mecano nació de la movida madrileña de entonces, formado por Ana Torroja y los dos hermanos Nacho y José María Cano que para mí eran la pieza clave de sus éxitos musicales.

Este musical fué dirigido por Nacho Cano, ex-componente del grupo Mecano en Madrid y ahora algo más tarde producido por Ángel Suárez y dirigido por la nueva directora en Barcelona, Fernanda Castillo. Se estrenó el 7 de septiembre (como dice la canción) en el teatro Tívoli, Barcelona, después de 5 años producido en diferentes lugares de España para culminar su gira en la península y centrarse en una gira ya americana.



Durante el musical se hicieron muchas referencia a la ciudad condal de Barcelona y "rodalies"; me quedo con la frase:

- Soy un necio porque tenía una novia de Hospitalet que me dejó por un tío de Cornellá y yo para joder me hice heavy de Terrassa! ¿Qué pasa?

La obra duró 3 horas y media y algo más, entre descansos y aplausos, pero como comenta Fernanda Castillo, el tiempo se me pasó volando y me hubiera quedado en la butaca 3 horas más. Conocía toooodas las canciones, quien lo iba a decir. El final fue espectacular, solo nos faltaba la cerveza en la mano porque parecía un concierto; la gente se levantó, alzó los brazos y dando palmas comenzamos todos a saltar, nunca había visto el Tívoli de esa manera.

Obviamiente fueron sonando muchas de las canciones de Mecano adaptadas a la historia que se relataba, situada en la movida madrileña que como todo el mundo sabe tiene cosas buenas y cosas no tan buenas, como en todas partes y de ahí el hilo de su historia. Canciones que me iban evocando tantos recuerdos que ya no sé si me emocionaba por la historia que contaban e interpretaban o bien por lo identificada que me sentía; pero me faltó una canción: Bailando salsa:)



Gracias a todos estos elementos, el público no solo pudimos recordar a MECANO que se separaron en 1992, sino que además pudimos revivirlo. ¡Ojalá lo hubiera visto en Madrid!



Si sois melancólicos y os gustan los musicales, este este es un buen musical, no lo dudéis. A ver si algún año me planto el día 31 de diciembre, con las uvas en la Puerta de Sol y me hago un homenaje a Mecano ;)

lunes, 21 de septiembre de 2009

"La Gaviota" de Chejov

En el Teatro de Cámara Chejov, dirigida por Ángel Gutiétrrez, enlace.

El pasado viernes, un tanto desorientados, dos autores del blog, José Luís y un servidor se dirigían previo café al Teatro de Cámara Chejov, en una callejuela cerca del Reina Sofía, en Atocha. No sabíamos muy bien a lo que íbamos; consecuencia de una casualidad de la vida e ignorantes de todo, me empeciné en ver esta obra porque leyendo una novela de I. Kadaré "Spiritus" (premio príncipe asturias de literatura este año), una representación de esta obra de Chejov constituye el hilo narrativo principal. Este año, también ví otra de las grandes de Chejov, dramaturgo "transgresor de las formas" ruso, "Platonov" en el Centro Dramático Nacional, este particular "Don Juan" lleno de trascendencias de la vida, interpretado por afamados actores españoles, me removió todos los fundamentos y me encantó.

Con este pretexto, nos sentamos en la butaca, butaca por cierto de un teatro de cámara (no sabía ni que eso existía) y no, no parece ser un pretexto barato o un apéndice ocioso, se trata más bien de una filosofía de teatro: el escenario se funde con el patio de butacas, los actores están a flor de piél, la intimidad y la inmersión son totales; podemos ver cada gesto, cada arruga en la piél del actor y del actuado. Además el número de asistentes, así como la capacidad del teatro en cuestión eran bastante reducidos.

Ante nosotros se presentó una disposición escénica muy detallista, entre lo moderno y lo clásico, muy reluciente y que de alguna manera nos indicaba que la obra sería seria y estaría muy bien realizada.

Cómo fue, efectivamente. Los actores individualmente y en conjunto actuaron majestuosamente. Todos embedidos a más no poder en su papél (tan sólo un par de incongruencias con respecto a las edades y con el lastre añadido de saltar 15 años en el tiempo en la segunda parte de la obra) y sin forzar en casi ningún momento la sobreinterpretación; esclavos eso sí de la lentitud de la obra de Chejov; se nos brinda dos hora y media de teatro de alta calidad.

"La gaviota", soltando su solemne y transgresor monólogo

Siempre y cuánto se tenga claro lo que se va a ver: una obra de Chejov. Un intento de romper los esquemas clásicos del teatro eso sí: actuando en un teatro clásico. Cómo no. “La Gaviota” es en realidad la protagonista de la obra de teatro dentro de la obra de teatro; tras la cortina de una dramática y entrecruzada historia de amor se encuentra un joven dramaturgo/escritor que “tiene talento” pero que se encuentra con las barreras sociales de su época, pictorizadas al extremo por su madre; actriz de éxito de Moscú. Los personajes son un desfile de tópicos, estando encarnados cada uno de ellos en un personaje, que desfilan delante de nosotros lanzando sentencias filosófico-trascendentales... nada mejor que informarse en la wikipedia sobre la misma obra.

Momento de la respresentación, el teatro dentro del teatro.

La anéctoda graciosa la protagonizamos 4 espectadores que un poco más y no nos dejan entrar después del descanso; nos dieron diez minutos que al final fueron menos y nos cerraron el teatro (nos dejaron en la calle lloviendo), uno de nosostros aporreó la puerta hasta que una de las actrices nos abrió y luego me llevé una buena bronca hasta que el acomodador se vió obligado a dejarnos pasar.

De todas todas, una obra que os recomiendo muchísimo. Sobretodo si os gusta el buen teatro, y al que por favor, le falte el brillo de las “estrellas”.

Espero que José Luís suscriba y aprueve mi crítica. :)

miércoles, 6 de mayo de 2009

2º Torneo YUPI MAI de Match de Improvisacion


La visceral y legendaria rivalidad entre los Clanes de Improvisadores no tiene límites...

En Mayo del 2008, en un intento de detener tanta locura y destrucción sin sentido, se organizó un Gran Torneo entre los tres Clanes, liderados por los discípulos del inmortal Yupi Mai.

Por un tiempo reinó la paz...

... hasta que nos aburrimos y decidimos montar otro Torneo. Por aquello de la venganza y tal. Semos incorregibles.

2º TORNEO YUPI MAI DE MATCH DE IMPROVISACIÓN:
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ARQUITECTURA
vs
TELECO
vs
AERONÁUTICA

¡Defiende tu color (y tu vida, llegado el caso) junto a tu equipo!


CALENDARIO:

Viernes 8/May09, 19:30h en el Aeronáutica Dome (ESTI Aeronauticos, Salon de Actos, Pza. Cardenal Cisneros, Madrid)

Aeronáutica vs Arquitectura

Martes 12/May09, 19:30h en el Coliseo Arquitectura (ESTI Arquitectura, muy cerca de la ETSI Aeronauticos...)

Arquitectura vs Teleco

Martes 19/May09, 19:30h en el Teleco Arena (ETSIT mas lejos, mejor preguntad en ETSI Aeronauticos)

Teleco vs Aeronáutica

Viernes 22/May09, 19:30h en el Teleco Arena

¡GRAN FINAL!

sábado, 11 de abril de 2009

"Esperando a Godot" de Samuel Beckett

Godot no vendrá hoy, pero mañana seguro que sí

(Nota: Podéis saltaros perfectamente este primer párrafo, poco tiene que ver con la obra de teatro)

Soy un gran amante de las casualidades, bien-sur, que muchas veces van más allá de la causalidad o de los renglones torcidos del destino. Ahora mismo estoy cerca de Bruselas, en un pequeño y silencioso pueblo, Rhode St. Genese. Enfrente de donde vivo (en un tercer piso, un apartamento aparte de todo un chalet, habitación alquilada, des de mi ventana estos días el cielo si no está cubierto, se pinta con colores imposibles) está el Foret des soignes, el bosque de los sueños. En el intento correr todos los días que puedo (si la jornada de pseudo-ingeniero me lo permite). Es un bosque típico de europa central, de clima continental; hoja caduca, altos árboles y muy húmedo; la primavera le llega un poco tardía pero ahora está cambiando y esta vivo. Muy vivo. Vive con la humedad, la lluvia, el sol, las flores, es algo mágico. En el bosque hay ciervos. Es mi tercera estancia en el centro de investigación en el que estoy. Durante el primer verano me avisaron; hay ciervos en el bosque, si eres silencioso en tu córrer veras algunos, y así fue, vi un par de ellos en dos meses. En mi siguiente estancia en dos meses no ví ninguno. Hoy, mientras corría a la hora del crepúsculo (cuando dejas de distinguir tus pasos en el bosque), me he acordado, vaya aún no he visto ningún ciervo, ¿que les pasará a los ciervos? pocos segundos después tenía a uno, un macho, plantado en la mitad del sendero del bosque. Más tarde vería a la hembra saltar por el bosque. Por este tipo de cosas vale la pena ir tirando por los días y la vida. Cuándo volví de París, hace cosa de un mes, en el avión ví a una mujer hojear Jacques el Fatalista de Diderot, sentí un impulso irrefrenable de recomendarle la adaptación de Milan Kundera, Jacques y su amo, que representamos con mi grupo de teatro de la universidad ahora hace casi un año; no hizo falta, la mujer también la llevaba. Tal y como hacía yo un año atrás; explorando los dos libros, desenmarañando los personajes para construir un escenario para poner en escena. Así que me puse a conversar con la mujer y eso duró todo el vuelo y al final se materializó con una invitación; el último domingo de marzo a ver "Esperando a Godot" en un pequeño Teatro de Terrassa, engañé a la única persona que sabía que me acompañaría y fuimos.

Sinopsis: Tragicomedia en dos actos, Didí y Gogó esperan a Godot debajo un árbol seco, entre nada y todo les sucede, ustedes eligen.

Crítica: Dos obras de Godot en una semana, primero "Los días felices" y después esta. Duro. Muy duro. Sobretodo teniendo en cuenta de que llegué al teatro muy agitado y cansado muy cansado, pocas horas de sueño y mucho por contar en pocos días. La obra nos plantea dos cosas muy claras; lo absurdo de todo lo humano (la carencia de sentido del todo) y el eterno retorno. De nuevo la obra ahoga, disgusta, perturba. No lleva a ninguna parte más que a incomodarte en tu butaca (a mi me dió por dar cabezazos realmente violentos). Esperando a alguien que no se sabe quien es, que siempre vendrá mañana seguro y que además mañana es igual que hoy y viceversa, un día que nunca llega, porque no. Dialogos absurdos, surrealistas, personajes oníricos, casi enfermizos, desconexiones temporales, fíense en cómo termina la obra:

Vladimir:
¡Qué! ¿Nos vamos?
Estragon:
Sí, vámonos.
No se mueven.


Pero se consigue el efecto deseado: ¿Porqué he ido al teatro? ¿Porqué esperan? ¿Porqué se quedan sentados en el camino? Y allí es dónde empezamos a buscar en nuestra vida.

Pero cómo ya dije en la crítica de la otra obra de Beckett, cuando uno va al teatro ya sabe de antemano qué va a ver, cual es el texto crudo y sin masticar, y eso hay que aceptarlo, siempre. Por ello si de otra cosa hay que opinar es de la puesta en escena, de la comparsa que la directora (en este caso) ha creado, de la escenografía o su disposición para impactar al espectador, y sobretodo de la actuación, que de eso se trata el teatro.

A este nivel fue casi "chapeaux", los ases en la manga de dirección fueron muy acertados, no he leido el texto, así que tampoco puedo discernir, pero creo que hubo muchas aprotaciones originales que le dieron vida a la obra traducidas en coreografías y sobretodo, en un teleñeco, que nos causó más perturbación pero al menos ¡un poco de comodidad! Las sobreactuaciones muy exageradas, cómo debe ser creo en una obra de esta naturaleza. Y si de algo me quejo es de la escenografía, reconozco que esta no me pareció la más adecuada (demasiada madera vista a mi gusto), yo soy un poquito más barroco pero en fin, ¡también habría que ver cuales eran las limitaciones logísticas que imponía el teatro de Terrassa! En cualquier caso fue una tarde para la memoria y por ello le estoy muy agradecido a Montse, ¡fantástico trabajo de dirección! Y digo esto porque le mandaré un mail para asegurarme que lee esto :-)

Y no tengo más que decir, Notable bajo, aunque confieso que me gustó más "Los días felices" cómo obra, en cualquier caso, ¡casi me siento obligado a darle otra oprtunidad a Beckett!

Bien ya que esto me ha salido tan largo, quería alargarlo más. Si queréis haceros a la idea de que va todo esto de la incomodidad por lo absurdo del diálogo, una forma de haceros a la idea es con una canción de Antònia Font, del disco Batiscafo Katiuscas;



viernes, 27 de marzo de 2009

"Los días felices" de Samuel Beckett

La palabra es todo lo que tenemos


La Semana del Teatro, a nivel personal, El Día Mundial del Teatro a nivel global, así es: hoy es ese día, en Madrid se celebra hoy la Noche de los Teatros, pero yo a decir bién y al estar en Madrid me he dado la semana de los teatros, ya lo iréis viendo en las entradas siguientes.

La primera que fui a ver en el contexto del XVIII Festival de Teatro de primavera de la UPM, fue "Los días felices" ("Happy Days" o del francés "Oh les beaux jours"), en la E.T.S.Arquitectura del grupo de teatro Caín. Al llegar, la sala no estaba muy llena, a pesar de que fuera la estrena, cosa que me apena puesto que muchas veces el teatro amateur supera con creces ciertos teatros profesionales y por ende gratis. ¡Así somos en la UPM!

Sinopsis: ”Extensión de hierba reseca que se eleva en el centro en forma de pequeño montículo. […] Enterrada hasta más arriba de la cintura y en el mismo centro del montículo: WINNIE.”

Crítica: La Sinopsis habla por sí sóla; en una actuación de teatro no puedes criticar la obra, el guión, eso es otra cosa: cuando uno va a ver una obra debe conocer de antemano ante que se enfrenta, y si es Beckett más aún; con sólo pronunciar ese nombre provocas el resoplido de muchos aficionados al teatro. Asumido eso la obra fue fantástico, unas interpretaciones de muy alto nivel, sin asumir eso, me aburrí profundamente y me exasperé como jamás me había exasperado viendo una obra de teatro... y eso que este domingo repito con Esperando a Godot... La obra nos presenta a un personaje, Winnie (interpretada por cuatro actrices distintas de las qu destaco des de aquí el trabajo de las dos útlimas, Violeta y la chica que ya tenía todo enterrado), enterrada en la arena, bueno, ellos utilizaro un montículo de papeles de periódico... lo único que tenemos. La obra nos presenta un diálogo repetitivo, absurdo, inconexo, como un concierto de música contemporánea en que el mensaje se diluye pues no debe ser interpretado: debe ser sentido. Y lo que sentí fue incomodidad y rechazo; y lo peor es que de eso se trata. Te concentras en el diálogo, para sacarle algo de jugo, algo trascendente y no cojes más que frases que más o menos en inglés seguramente sonarían mejor y cuando por fín parece que las cosas empiezan a cobrar sentido, Winnie nos sale con otra cosa, completamente absurda y anda, ¡vuelta a empezar! Pero claro, eso es el texto. Y la culpa no es suya. La obra está elegida y adelante con ella.

A modo de conclusión dejo lo siguiente: me aburrí, me perturbó y me incomodó; pero los actores lo hicieron realmente bien. Poco más se puede sacar de esa obra, eso seguro.

Notable bajo