viernes, 19 de febrero de 2010

El debut de.... Döxa

Hace un par de años, quién más quién menos, iba a ir a un concierto sólo, un concierto de Kamelot, en Granada, como eso de ir sólo no me va, entré en el foro de Kamelot y dejé un mensaje bien claro: iba sólo desde Madrid al concierto de Granada, si alguién me acompañaba, bienvenido estaba, y Dina me acompañó, y con Dina nos conocimos.


Y Dina aparte de convertirse en una gran amiga mía, pues ahora se ha convertido en la cantante de DÖXA, os dejo con el mensaje que me ha enviado:

¡Hola a todos – una vez más, este email va a todos los continentes!

Y qué mejor manera de unir a la gente que con el lenguaje del alma, la música.

¡Hoy me gustaría anunciar nuestro nuevo proyecto: Döxa!

Al contrario que muchos proyectos musicales, Döxa tiene un sonido distinto que toca temas y estilos diferentes, suficientes para atraer a nuevos oyentes.

Fundado por el gran pianista Víctor Fernández (ex-Darksun), el álbum debut, Once And For All, es una mezcla de colaboraciones. El primero en unirse a Víctor en el proyecto fue Juan “Txendo” B. Rodríguez, que es responsable de las increíbles guitarras que oiréis.

Entonces, ¿por qué os estoy mandando esto? Ah sí, soy el tercer miembro de Döxa, la vocalista femenina principal.

Para escuchar algunas canciones de nuestro nuevo disco podéis visitar:
http://www.myspace.com/doxaproject

Y si queréis comprarlo, ¡hacemos envíos a todo el mundo!
http://www.doxametal.com/doxa/compra.html

¡Tengo muchas ganas de escuchar vuestros comentarios sobre nuestro debut!

¡Viva el Metal!

jueves, 18 de febrero de 2010

Realidad virtual....?

Podrá gustar o no, (contra gustos no hay disputas), si embargo merece la pena verlo.



Saludos....;-)

Los sonidos del Bosque


Hace mucho tiempo, en el siglo tercero A.C., el Rey Ts´ao envío a su hijo, el príncipe T´ai, al templo para que estudiara con el gran maestro Pan Ku. Puesto que el Príncipe T´ai, habría de sucederá su padre en el trono, Pan Ku debía enseñar al joven muchacho las bases para ser un buen regente. Cuando el príncipe llegó al templo, el maestro lo envió inmediatamente al bosque de Ming-Li. Después de un año, el príncipe tendría que regresar al templo y describir los sonidos del bosque.
Cuando el príncipe Tai regresó, Pan Ku pidió al muchacho que describiera todo aquello que había podido oír. "Maestro" replicó el príncipe "pude oír el cuclillo cantar, las hojas crujir, el colibrí murmurar, la hierba silbar, las abejas zumbar y el viento susurrar."
Cuando el príncipe hubo terminado el maestro decepcionado lo envió de regreso al bosque para ver que más podía escuchar. El príncipe no podía comprender la petición del maestro. Acaso no le había descrito ya cada sonido?
Durante días y noches sin descanso, el joven príncipe se pasaba sentado solo en el bosque escuchando. Pero no podía escuchar ningún sonido que no hubiera oído antes. Hasta que una mañana, mientras el príncipe se hallaba en silencio detrás de los árboles, empezó a percibir unos débiles sonidos que jamás había notado.
Cuanta más atención ponía, más claros se hacían estos sonidos. Un gran sentimiento de claridad envolvió al muchacho. "Estos deben ser los sonidos que el Maestro desea que yo distinga", reflexionó.
Nuevamente regresó al templo y el maestro le preguntó entonces qué más había podido oír. "Maestro", respondió el Príncipe en forma reverente, "cuando escuché con más atención pude oír aquello que nunca había escuchado: el sonido de las flores al abrir, el sonido del sol calentando la tierra y el sonido de la hierba bebiendo el rocío de la mañana." El Maestro asintió complacido. "Escuchar lo no escuchado", comentó Pan Ku, "es una disciplina indispensable para ser un buen regente.
Porque sólo cuando un gobernante ha aprendido ha escuchar más de cerca los corazones de la gente, oyendo sus sentimientos no comunicados, su dolor no expresado y su queja no hablada, puede él esperar tener la confianza de su pueblo, entender cuando algo está mal y conocer las verdaderas necesidades de sus ciudadanos.

martes, 16 de febrero de 2010

Va de Rock I

Chubby Checker: "King of the twist", que tiempos aquellos......!



Saludos...;-)

lunes, 8 de febrero de 2010

Cuento "La flor de la honestidad"


Se cuenta que allá por el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración y sin poder creerlo le preguntó:

- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.

Y la hija respondió:
- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:

- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación, la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.

Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven sería su futura esposa.

Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:

- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: LA FLOR DE LA HONESTIDAD. Todas las semillas que entregué eran estériles.